Escaso valor de la cantera del Recre en Segunda B

El protagonismo de la cantera ha ido disminuyendo en las cinco temporadas que lleva el Decano militando en Segunda División B

Cinco años se han cumplido desde aquel fatídico descenso del Recreativo a los «infiernos» de la Segunda B. Cinco temporadas consecutivas militando en el tercer escalón del fútbol español llenas de obstáculos y sinsabores.

Y suelen ser en los momentos delicados cuando la cantera cobra una mayor relevancia. Un lustro da para mucho en la del Recreativo de Huelva, de temporadas con un claro dominio local (15/16 y 16/17) a otras con un valor casi testimonial (18/19).

Haciendo un balance general se puede evaluar como escaso el protagonismo de la cantera en Segunda División B. Una cotización que ha ido a la baja conforme han pasado las temporadas.

Temporada 2015/2016
El año del regreso al «purgatorio» de la Segunda B, el vestuario tuvo un claro color onubense Con el portugués José Domínguez (solo estuvo ocho jornadas) en el banquillo y posteriormente Alejandro Ceballos, participaron 31 jugadores (convocatorias incluidas), 15 de ellos procedentes de la cantera. Destacaron en la columna vertebral del equipo jugadores como Rubén Gálvez, Ale Zambrano, Manu Molina, Dani Molina o Antonio Domínguez, además de marcar el debut en el primer equipo de José Alonso, Iván Robles, Waldo, Arturo, Aitor Brioso, Diego Vargas y Pepelu.

Temporada 2016/2017
La segunda temporada en la categoría de bronce tuvo las mismas dosis de sufrimiento que la anterior. El equipo no se salvó hasta casi el último suspiro. El onubense Juanma Pavón ocuparía el banquillo tras reemplazar a Alejandro Ceballos en la décima jornada.

33 jugadores pasaron por el primer equipo, de los cuales 19 tenían pasado canterano. Rubén Gálvez, José Alonso, Bonaque, Iván Robles y Antonio Domínguez formaron en el once tipo, además de Dani Molina, que sería traspasado en enero al Celta B. Debutaron Manu Ramírez, Manu Torres, Adri Díaz, Misffut e Iván Martín.

Temporada 2017/2018
La entrada de Eurosamop en la gestión deportiva del Decano no hizo más que empeorar la situación. Por el banquillo pasaron hasta tres entrenadores (Casquero, Ángel López y César Negredo) y la clasificación fue la peor de todas: 15º a 1 punto de la promoción por la permanencia, a 2 del descenso y a 13 del playoff de ascenso.

La cantera perdió poder. De los 32 jugadores utilizados, solo siete disfrutaron de algunos minutos. Ale Zambrano fue el que más acumuló: unos más que discretos 595 minutos. Además, Antonio Domínguez, (máximo goleador la temporada anterior) se marchó al Valladolid B en el mercado invernal. Apuntes positivos: los debuts en Segunda B de Víctor Barroso, Fernando Vargas y Andrés «Pera».

Temporada 2018/2019
Indiscutiblemente el mejor año de todos. Campeón del Grupo IV, solo unas desastrosas eliminatorias ante Fuenlabrada y Mirandés alejó al Recre del ansiado ascenso.

Con una temporada regular tan notable y una plantilla brillando a un gran nivel, la cantera tuvo un valor casi nulo. El regreso del isleño Caye Quintana y del onubense Alberto Quiles salvaron el honor onubense. Víctor Barroso formó parte de la primera plantilla pero sin pasar de la decena de partidos.

Temporada 2019/2020
La temporada de la decepción. Una plantilla con muchos nombres y un entrenador bien posicionado en la categoría como Alberto Monteagudo, al que sustituyó Claudio Barragán en las cuatro jornadas anteriores al parón por el coronavirus.

Escaso valor onubense, salvo el de los «veteranos» como Quiles, Chuli y Miguel Cera. El juvenil Fran dio aire fresco a la cantera debutando con el primer equipo en liga. Las tres eliminatorias de Copa del Rey dieron oportunidades a Ponce y Carlos Martínez.

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