¿Se convertirá la nueva categoría en una liga de filiales?

La presencia o no de equipos filiales en competiciones profesionales reabre un debate interminable en el fútbol español. Es más que evidente el malestar existente, temporada tras temporada, del aumento de filiales en la categoría de bronce. 

Viene de lejos el interés de los clubes poderosos por asentar a sus filiales en categorías con cierto nivel competitivo como la Segunda B o la propia Segunda División. Tanto es así, que hay casos como el Recreativo Granada, de esta temporada, o el del Villarreal B, anteriormente, que no tuvieron reparos en reforzar sus plantillas con jugadores mayores de 23 años y aumentar así su nivel competitivo. Sin lugar a dudas, una situación que provoca mucho malestar en el resto de clubes. 

Tampoco gusta lo mucho que desvirtúa la competición el carecer de un control presupuestario, generando por ello una desigualdad inaccesible ante equipos vinculados a presupuestos millonarios. Otra singularidad es el nivel de las instalaciones y el acceso de espectadores. Los aforos tan limitados que disponen muchos de los recintos donde compiten acarrea un daño colateral tanto a las aficiones rivales como al espectáculo en sí. Sirva de ejemplo las inclemencias de los aficionados del Decano a desplazamientos recientes ante filiales como los del Betis, Sevilla, Málaga o Granada.

Los filiales copan una cuarta parte de las plazas de Segunda B
Actualmente, los filiales copan el 25% de las plazas existentes en Segunda B. En total, 20 equipos distribuidos en cuatro grupos. Curiosamente es el grupo donde compite el Decano el que menos filiales tiene (3). El Grupo I, con 7, es el más nutrido.

Si atendiéramos a la clasificación vigente, y partiendo de la base que el nuevo campeonato 21/22 lo formarán los 40 mejores clasificados, veríamos como hasta una decena de filiales tendrían derecho a jugar en la nueva competición.

GRUPO IGRUPO IIGRUPO IIIGRUPO IV
3º At. Madrid B
7º Castilla

12º Oviedo B
15º Sporting B
16º Las Palmas At.
19º Getafe B
3º Athletic B
4º Valladolid B
5º R. Sociedad B
7º Osasuna B

11º Alavés B
2º Barcelona B
6º Villarreal B
8º Espanyol B

12º At. Levante
16º Mestalla
9º Sevilla Atl.
11º Cádiz B
18º R. Granada

Pero no queda la cosa ahí ya que, en los próximos playoffs de ascenso a Segunda B, hasta nueve filiales pelearán por ascender de categoría: CD Vitoria (Grupo IV), Villarreal C (Grupo VI), Alcorcón B (Grupo VII), Numancia B (Grupo VIII), Betis Deportivo (Grupo X), Mallorca B (Grupo XI), Real Murcia Imperial (Grupo XIII), Extremadura B (Grupo XIV) y Deportivo Aragón (Grupo XVII).

¿Estamos ante una futura categoría de equipos filiales?
Todo hace indicar que, si nadie pone remedio, la nueva Segunda B Pro tendrá todos los visos de convertirse en un “confortable” hogar para los filiales. Además, la próxima temporada, al margen de los múltiples obstáculos a sortear por la crisis sanitaria actual, las secretarías técnicas tendrán serios problemas para “pescar” en las canteras ante la necesidad de elaborar potentes filiales con el que asegurarse, al menos, una plaza en otra competición con más recursos deportivos y económicos.

Qué duda cabe que es una herida muy difícil de cerrar. Con la llegada de Luis Rubiales a la RFEF se fortaleció la idea de crear una liga de filiales -tal como sucede en Inglaterra o Italia- pero fue drásticamente rechazada. Sin embargo, la propia Federación siempre se ha mostrado dispuesta a escuchar diferentes propuestas.

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